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jueves, 22 de octubre de 2015

WNBA Finals 2015: La Dinastía Moore

La temporada WNBA 2015 llega a su fin, y lo hace con una maravillosa noticia para el basket español: Anna Cruz levantando el título de campeona WNBA con Minnesota Lynx. Hito que sólo Amaya Valdemoro había conseguido hasta la fecha -ganó los campeonatos de 1998, 1999 y 2000 (series al mejor de 3 partidos)-. Dicho lo cual, si el mérito de Amaya fue ser la pionera, el de la catalana es el de ser campeona teniendo un rol importante en el equipo, no como líder o como primera arma ofensiva, sino como jugadora sobria, fiable y que cumple su papel a la perfección.

Así, la tiranía de Maya Moore en la WNBA se mantiene, ya que desde que fuera seleccionada por Minnesota Lynx en 2011 –cabe recordar también que Cheryl Reeve llegó al equipo en 2010, algo de mérito tiene que tener-, la franquicia de Minneápolis no ha hecho más que aparecer en Finales y coleccionar títulos. Desde 2011, las Lynx han aparecido en las Finales en cuatro ocasiones, levantando, con éste, tres títulos. El primero en 2011 vs ATL, el segundo en 2013 de nuevo vs ATL y el más reciente vs IND. Casi nada. Dinastía con todas las letras. Indiana Fever, por su parte, también ha cuajado buenas últimas temporadas, apareciendo hasta tres veces en las Finales WNBA en los últimos siete años. En 2009 cayeron vs PHO, en 2012 vencieron precisamente a las Lynx para lograr su primer campeonato y ahora las de Cheryl Reeve se han podido tomar la revancha en las terceras Finales de las Fever. 

Moore, elevando tres dedos al cielo, uno por cada anillo (Hannah Foslien-Getty Images)
Vamos a analizar cada uno de los partidos de la serie para intentar vislumbrar las claves que han llevado a las Lynx a lograr su tercer campeonato, y que, irremediablemente, han podido impedir a las Fever que consiguieran su segundo título. 

GAME 1. MIN 69 – IND 75

Los primeros choques nunca son fáciles. Los dos equipos buscan dar el primer golpe sobre la mesa y las entrenadoras ponen toda la carne en el asador. Y tanto la pusieron que sólo escogieron a la de mejor calidad –rotación de 6 jugadoras en ambos conjuntos-. La mayor garra demostrada por las Fever hizo que al final decantaran la balanza a su favor. Eso y que Sylvia Fowles y Maya Moore estuvieron solas tirando del carro de las Lynx. Entre Augustus/Whalen/Brunson/Cruz firmaron un 6/23 FG. Todo lo contrario que IND, que tuvo a 5 jugadoras con 10+ puntos. Si a eso le sumamos que MIN erró 8 de los TL que dispuso… (con IND anotando 100% TL). 

Anna Cruz: 21 min saliendo desde el banquillo, 4 pts/4 rebs/3 asis

GAME 2. MIN 77 – IND 71

Conscientes, por supuesto, de que una nueva derrota significaba marcharse a Indianápolis con un 0-2 en la serie, el gen campeón de Minnesota empezó a asomar la cabeza para alegría de sus aficionados. ¿La receta? Potenciar sus virtudes al máximo. Poderío interior. Cerrar la pintura, cargar rebote ofensivo, elevar un poco la intensidad defensiva… Y voilá. Los 15 rebotes ofensivos capturados por MIN permitieron que gozaran de numerosas segundas opciones y elevando la defensa lograron provocar hasta 16 pérdidas de las Fever. Unas Fever a las que les pasó un poco lo mismo que a MIN en el primer duelo. Briann January y Shenise Johnson se vieron muy poco acompañadas por el resto de amenazas ofensivas –entre Catchings, Coleman y Zellous hicieron 8/27 FG-. Pese al acierto desde más allá del arco de las visitantes (45,5% 3P), la incapacidad para cerrar el rebote y para parar a Fowles hizo que acabaran sucumbiendo.

Anna Cruz: 21 min saliendo desde el banquillo, 6 pts/5 rebs/5 asis

Maya, celebrando el triunfo (David Sherman-NBAE-Getty Images)
GAME 3. IND 77 – MIN 80

La serie viajaba al Conseco Fieldhouse con el 1-1. Indiana quería aprovechar la ventaja de campo adquirida en el primer encuentro pero pinchó en hueso. Este fue, sin duda, el choque más igualado de la serie. Y no solo por la igualdad que manifiesta el marcador final, sino también por las sensaciones. Las defensas brillaron por su ausencia (MIN 51.6% FG y 53.8% 3P – IND 50% FG y 47.1% 3P) y el ritmo de partido lo agradeció. Dos claves que pudieron ser definitivas para el desenlace del partido: la producción de banquillo y Cruz/Montgomery. Las Lynx obtuvieron buenos réditos por parte de sus suplentes (28 pts/2 rebs/8 asis/2 robs/2 taps), mientras que las Fever no aprovecharon igual de bien los minutos de descanso de sus titulares (13 pts/3 rebs/1 rob). Además, el escaso minutaje de Lindsay Whalen -12 min- permitió que Anna Cruz y Renee Montgomery estuvieran más tiempo en pista, con lo que esto conlleva, positivamente, para el cuadro de Reeve: más dinamismo, más capacidad defensiva exterior, mejora en la transiciones –tanto ofensivas como defensivas-. Y es que, ya desde el pasado año, Whalen empieza a acusar su dilatada carrera y las temporadas se le hacen largas. El ocaso de Lindsay ha llegado para quedarse. Las Lynx recuperaban el factor cancha.

Anna Cruz: 31 min saliendo desde el banquillo, 10 pts/1 reb/5 asis/2 robs

GAME 4. IND 75 – MIN 69

Primer championship-ball que debían salvar las Fever, y ante su público, con la presión añadida que eso conlleva. En los momentos previos al partido, Stephanie White, la primera head coach que lograba meter a su equipo en unas Finales siendo entrenadora rookie, ponía énfasis en que el equipo debía recuperar el carácter demostrado en el partido que inauguraba la serie. Y consiguió que las jugadoras sacaran de nuevo esa garra y ese ímpetu para forzar el quinto y definitivo encuentro. ¿La clave? Esa intensidad. Jugar agresivo. En el buen sentido, claro. January, Johnson y Shavonte Zellous penetraban y percutían en la zona visitante para cargar de personales a las interiores de MIN –Sylvia Fowles solo disputó 17 min por problemas de faltas- y, de paso, visitar asiduamente (25/29 TL) la línea de tiros libres. Las Lynx, sin la referencia de Fowles dentro, no supo leer el partido y acabó haciendo malas selecciones de tiro en su intento de remontar. IND llegaba al último periodo con +12 y sólo tuvo que saber administrar la ventaja para no sufrir. El capítulo final se desarrollaría en Minneápolis. Habemus quinto partido.

Anna Cruz: 21 min saliendo desde banquillo, 4 pts/1 reb/2 asis/2 robs

GAME 5. MIN 69 – IND 52

En el que probablemente haya sido, en términos estadísticos, el peor partido que yo haya visto de Maya Moore (5 pts/4 rebs/5 asis/2 taps en 35 min), el gen campeón de Minnesota salió a relucir de manera espectacular. Defensas funcionando a pleno rendimiento, miedo a encajar canastas fáciles, caras de tensión… El 27-21 con el que se llegaba al descanso –con las Fever anotando únicamente 4 pts en el 2Q- dejaba a las claras el cariz del choque. Pero llegó el 3Q, y con él, la explosión de júbilo en Minnesota. Percutiendo en la pintura, con la sociedad Brunson/Fowles de dulce, y forzando pérdidas casi en cada ataque rival (19 pérdidas totales de IND en el partido), las Lynx dejaban el campeonato casi sentenciado a falta de un cuarto (48-29). De nuevo el rebote, el rebote ofensivo –hasta 15- y la nula producción ofensiva de las Fever allanaban el camino. Eso, y el 35,7% FG de Indiana. La afición celebraba ya el tercer anillo de la franquicia en la grada del Target Center, mientras Minnesota mantenía sin problemas su amplio colchón en el marcador con unas Fever que pronto se dieron cuenta de que la machada era imposible. Así, las Lynx lograban su tercer título en cinco años y la esperanza de un nuevo anillo para Tamika Catchings antes de su retirada en 2016 se desvanecía entre sus dedos. 

Anna Cruz: 19 min saliendo desde el banquillo, 5 pts/4 rebs/1 asi/1 rob y UN ANILLO

Tercer anillo en 5 años para las Lynx (David Sherman-NBAE-Getty Images)
Resulta curioso comprobar que Indiana comenzaba mejor los duelos –primeras partes-, con mucha más intensidad y carácter, que se iba apagando con el transcurso de los minutos, mientras que Minnesota los acababa mejor –segundas partes-, el paso por vestuarios era reparador para las Lynx y salían enchufadísimas tras el descanso. Si sumamos el agregado de los parciales de los 1Q y 2Q de la serie, IND tiene un +10 total en las primeras mitades, mientras que MIN tiene un +24 total en las segundas mitades. Mención especial para los terceros cuartos, donde las pupilas de Reeve computan un +16 durante toda la serie. Las mejores jugadoras, por cada bando, fueron:

MINNESOTA LYNX

- Maya Moore: 19 pts/7.8 rebs (3.6 off)/2.4 asis/2 robs/1.8 taps en 35.4 min
- Sylvia Fowles: 15.6 pts (69.6% FG)/9.4 rebs (3.4 off)/1.2 asis/1 tap en 31.8 min
- Seimone Augustus: 11.8 pts/2.4 rebs/2.4 asis/1.2 robs en 35 min
Anna Cruz: 5.8 pts/3 rebs/3.2 asis/1 rob en 23.8 min

INDIANA FEVER

- Briann January: 15.4 pts/2.2 rebs/5.4 asis/1 rob en 35 min
- Shenise Johnson: 12.4 pts/4.4 rebs/1.6 asis en 30.6 min
- Tamika Catchings: 12.2 pts (66.7% 3P)/8 rebs/2.4 asis/2.2 robs/1.2 taps en 31.8 min

¡Nuestra más sincera enhorabuena a Minnesota Lynx por su tercer anillo y a Anna Cruz por su primero!

martes, 8 de julio de 2014

WNBA Rookies. Anna Cruz, una "spanish playmaker" en la Gran Manzana

Al igual que la mayoría de aficionados al baloncesto femenino, me ilusionó –a la vez que me sorprendió- el hecho de que Anna Cruz Lebrato (Barcelona, 1986) cruzara el charco y pusiera rumbo a la WNBA para probar suerte en el Training Camp de las New York Liberty. Tras pasar su primera temporada fuera de España el pasado año –en las filas del Nadezhda Orenburg ruso-, la base-escolta catalana emula ahora a las Amaya Valdemoro, Betty Cebrián, Elisa Aguilar, Marta Fernández, Anna Montañana o Nuria Martínez acompañando a Sancho Lyttle en la mejor liga de baloncesto femenino. Y no está pasando desapercibida.

Después de haber vivido sus mejores años –dos Copas de la Reina (2011 y 2013) y un subcampeonato de Euroliga (2012)- en Rivas, y con dos medallas de bronce con la selección absoluta de baloncesto (Europeo 2009 y Mundial 2010) –más la plata en el Europeo Junior en 2004- en su haber, Anna llegaba a un equipo, las Liberty, en el que, sobre el papel, no lo iba a tener fácil. Yo, desde luego, no tenía nada claro que pudiera hacerse un hueco en el roster. Suerte que me equivoqué. Cappie Pondexter, una de las indiscutibles estrellas de la liga, era la base estrella de unas Liberty que además contaban con Leilani Mitchell, habían fichado a Sugar Rodgers y drafteado a Meighan Simmons.

Pero el camino de la española se fue allanando. Leilani anunció que se quedaba en Australia para preparar el Mundial con su selección y la franquicia neoyorkina cortaba a Meighan. Guiños del destino a una Anna que causó muy buena impresión en el Training Camp y que acabó formando parte de la plantilla definitiva de New York. La aventura de Anna Cruz comenzaba con 11 pts, 9 rebs, 1 asis y 4 robos en su primer partido con el #51 de las Liberty a la espalda y como titular -31 min en pista-. Casi nada. Y, lo que es más importante, algo debió ver en Anna Bill Laimbeer –entrenador de las Liberty y campeón NBA como jugador- para colocar a Cappie de escolta y darle las riendas del equipo a la española.

AP Photo/Stacy Bengs
Como buen Bad Boy, Laimbeer le da una importancia vital a la defensa, y ahí Anna es pieza clave desde el puesto de uno. Resta segundos e impide un inicio limpio de jugada con su presión asfixiante a la base rival mientras ésta sube el balón, pasa muy bien los bloqueos, molesta en los tiros, va rápido a las ayudas… Jugando como base, Anna Cruz libera a Pondexter de subir el balón y evita que Cappie se desgaste presionando a la base rival. Así, la guard estrella se puede dedicar casi exclusivamente a tareas ofensivas. Tanto es así, que Pondexter ha aumentado notablemente sus porcentajes con respecto al año pasado –de un 36% a un 42% FG-.

Por supuesto, el impacto de Anna también se puede medir con sus estadísticas.8.8 pts –casi 50% FG (segunda mejor exterior de la liga tras Seimone Augustus) y 40% 3P-, 4.2 rebs, 3.9 asis y 1.5 robs. Lidera a las rookies en robos -10º en toda la liga- y es segunda en asistencias -14º en toda la liga- quinta en rebotes y séptima en anotación entre las novatas. Son unos números a tener muy en cuenta, desde luego. Y acabará la temporada en dobles dígitos en anotación, seguro. Lo que tendrá bastante mérito promediando poco más de siete tiros por partido. Único borrón destacable, las 2.3 pérdidas que promedia por encuentro.

Anna está cada día mejor y más asentada en la cancha, tiene muy claro su rol y lo desempeña a la perfección. Cada partido que pasa se encuentra más cómoda y eso es algo que salta a la vista pero que también puede comprobarse estadísticamente. En los seis partidos que disputó en el mes de mayo -los primeros que disputaba en WNBA-, Anna promedió 7.5 pts, 3.7 rebs, 4.2 asis y 2 robs + 2.5 pérdidas; en junio -10 partidos- sus números aumentaron hasta los 8.6 pts, 4.4 rebs, 3.7 asis y 1.2 robs + 2.4 pérdidas para llegar a julio y promediar –en sólo dos encuentros, eso sí- 13.5 pts, 4.5 rebs, 4 asis y 1.5 robs + 1.5 pérdidas. 

Anna Cruz, por sus características como jugadora –intensa, buena defensora, buena visión de juego, consistente en el lanzamiento, disciplinada-, se ha adaptado perfectamente a las exigencias de su entrenador y a las necesidades de la franquicia de New York. Su rendimiento hasta la fecha está siendo óptimo, ya es una de las jugadoras más queridas por la afición y está cuajando una temporada rookie realmente buena. Con ella y con Sancho Lyttle, parece que nos aseguramos representación española en la WNBA durante unos cuantos años más.