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miércoles, 22 de mayo de 2013

Seattle Storm: Travesía hacia la mediocridad



Tras un par de años en los que, aunque los truenos se hayan sucedido y haya habido numerosas precipitaciones, la tormenta no ha acabado de ser devastadora y siempre quedaba un claro, un halo de luz y esperanza en el cielo de Seattle. Pero después de su título en 2010, empezó a verse que aquella época gloriosa de las Storm estaba cerca de finalizar. Más de lo que parecía, desde luego.

La clasificación para los Playoff en las dos últimas temporadas –pese a que hayan cuajado actuaciones muy respetables en ambas eliminatorias- han sido espejismos. El bajo nivel del Oeste (LA en 2011 y PHO en 2012) permitió lo improbable. Ahora, con el rearme del Oeste, será difícil que el cielo de Seattle vuelva a abrirse. Al menos a corto plazo. La tormenta puede empezar de un momento a otro…

Las confirmaciones de baja por toda la temporada tanto de Sue Bird como de Lauren Jackson, cuerpo y alma de este equipo, ponen el punto final a un ciclo, por qué no decirlo, exitoso. Dos títulos (2004 y 2010) y buenas actuaciones en Regular Season y Playoff han hecho que Seattle estuviera en las quinielas año tras año. Pero los tiempos de bonanza parecen llegar a su fin. El horizonte que se vislumbra en el estado de Washington no es nada esperanzador. Pintan bastos.


La llegada de Temeka Johnson no servirá para llenar el vacío de Bird. Ni si quiera si le sumamos la de Noelle Quinn. Después del fiasco de Shekinna Stricklen la pasada campaña, nadie se atreve a valorar el impacto que pueda tener Tianna Hawkins en su primer año. Nakia Sanford se antoja demasiado poco para compensar las bajas de Jackson y Ann Wauters. Brian Agler tiene que buscar líderes en cancha que minimicen la pérdida del dúo dinámico. El núcleo duro del equipo -Tina Thompson, Tanisha Wright y Camille Little- tiene un duro trabajo por delante. Deberán erigirse como líderes y hacer la transición lo menos dolorosa posible.

Las sensaciones en pretemporada están siendo muy buenas. Excesivamente buenas. Lo que no hace sino hacer más larga la futura caída. Una caída hacia el abismo que comenzará más o menos a mediados de junio, cuando la mayoría de los equipos comiencen a funcionar a pleno rendimiento. Ahí empezará la travesía de Seattle, una travesía que conducirá a la franquicia a una mediocridad, esperemos pasajera, que hará que su rol en la conferencia Oeste cambie radicalmente. Va a pasar de luchar en Playoff a pelear por no ser el peor equipo del Oeste. Algo que así, a simple vista, no parece fácil de encajar.

jueves, 7 de junio de 2012

Phoenix Mercury: Tiempos difíciles en Arizona

No está el horno para bollos en Phoenix, no. Tras un inicio de temporada no muy esperanzador, las lesiones van a hacer que la campaña sea larga y poco halagüeña para las Mercury. Atrás quedó ya la época gloriosa de los dos campeonatos logrados. Podrán tomarse este como un año de relax. Son tiempos difíciles en Arizona.




Desde luego, mucho va a tener que trabajar Corey Gaines si quiere que esta temporada los aficionados de Phoenix tengan algo que celebrar. Han tenido mala suerte, también hay que reconocerlo. Que tus dos mejores jugadoras se lesionen no es plato de buen gusto, desde luego. Y es que, tras confirmarse definitivamente la baja de Penny Taylor para toda la temporada, ahora es Taurasi la que trae de cabeza a los servicios médicos, que le han dado la baja indefinida por unos problemas que arrastraba desde su regreso a EEUU tras jugar en Europa. El panorama no es demasiado alentador. Aunque la esperanza es lo último que se pierde. O al menos eso dicen.

La pasada campaña el equipo practicó un juego dinámico y vistoso que causó sensación y admiración a partes iguales. Se plantaron en la final del Oeste tras remontar la serie de semis frente a las Storm y sucumbieron ante las que a la postre serían las campeonas, las Lynx. Había mucha ilusión y expectación por ver de qué iban a ser capaces las Mercury este año, en el que habían mantenido a su plana mayor de estrellas y se habían reforzado, a priori, acertadamente. Todo se ha venido abajo muy rápido por culpa de las lesiones de Taylor y Taurasi, que, por desgracia, dejan el potencial del equipo reducido a la mitad. No es que lo que hay en plantilla sea malo, es que ellas dos son muy pero que muy buenas…

En el apartado de fichajes, tampoco se desenvolvieron mal. Pocos retoques, pero bien planteados. Tras seleccionar a Samantha Prahalis –nº 6- se deshicieron de Temeka y de Swanier. Toda una declaración de intenciones. Hay depositadas muchas esperanzas en la joven base. Además de Prahalis, Houston y Hornbuckle llegaron desde Minnesota; la primera, a cambio de una ronda de Draft y la segunda como free agent. Andrea Riley también aterrizó en el equipo con el traspaso de Temeka a Tulsa. Las Mercury, otro año más, siguen sin una center decente, aunque este aspecto no parece quitar el sueño a nadie en Phoenix. 

Sin los dos máximos puntales del equipo, la situación de algunas jugadoras ha dado un giro de 360º. A Prahalis se le va a exigir que produzca desde ya y se le dará la confianza necesaria como para que se convierta en la líder del equipo en ausencia de Diana. Dupree pasa a ser la referencia ofensiva junto con Bonner, que este año dejará a un lado su excelso papel de sexta mujer para ser la pívot titular del equipo de Arizona. Charde Houston es otra de las jugadoras que tendrá que dar un rendimiento casi inmediato. Va a pasar de jugar 7 u 8 min por partido a ser titular y jugar casi 30 por noche. Es un cambio grande. Quizá demasiado. En el banquillo, más bien poco, hablando con franqueza. Gray-Lawson, Sanford, Hornbuckle, Riley o la rookie Warley no parecen ser una amenaza para los equipos rivales. Éste va a ser uno de los lastres del equipo: en los minutos en los que la segunda unidad esté en cancha, la producción se va a ver mermada. Las titulares van a tener que jugar muchos minutos. Demasiados, y más si tenemos en cuenta el estilo de juego de este equipo: transiciones muy rápidas, posesiones cortas, juego a la carrera… run and gun de toda la vida, vaya. Y les costará mantener ese derroche físico todo el año.

Las salva el hecho de que el objetivo ya no son los Playoff. Al menos siendo consecuentes. El mayor desafío es integrar a Prahalis como jefa en la pista lo antes posible y encajar a Houston dentro del equipo. Lamentablemente, no les va a dar para mucho más. No llegarán a las 15/16 victorias.

CINCO INICIAL: Prahalis, Gray-Lawson, Houston, Dupree y Bonner