Mostrando entradas con la etiqueta Kayla Pedersen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kayla Pedersen. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de mayo de 2014

WNBA Teams. Preview Connecticut Sun 2014

Balance 13/14: 10-24, 6º Este. No se clasificaron para Playoff

Altas: Alyssa Thomas (NY), Kelsey Bone (NY), Katie Douglas (IND), Alex Bentley (ATL-WAS)

Bajas: Tina Charles (NY), Kara Lawson (WAS), Sandrine Gruda (LA), Mistie Bass (PHO)

Renovaciones: Allison Hightower, Kelsey Griffin

Parece claro que las Connecticut Sun miran hacia el futuro y se van a tomar esta temporada como una transición, con mucho talento joven que crecerá como bloque y con minutos y responsabilidad desde el primer momento. No se va a poder pedir ningún objetivo al equipo y esa liberación de presión puede favorecer la adaptación de los fichajes y las rookies. Se ha decidido apostar por una serie de jugadoras que pueden formar la columna vertebral de esta franquicia en los próximos años y creo que, mini-reconstrucción mediante, es un planteamiento inteligente por parte de la franquicia. 

Las Sun han sido el equipo que más ha animado el mercado y que más ha pescado en el Draft 2014. Hasta tres jugadoras de primera ronda han acabado en su roster. Tras ganar Connecticut la lotería, estaba claro que Chiney Ogwumike -la hermanísima de Nneka, jugadora de las Sparks- iba a ser el pick #1. Es una forward bestial, similar a su hermana. Su capacidad anotadora es tremenda, prácticamente imparable cerca del aro, físicamente imponente, aún tiene que mejorar defensivamente pero tiene un talento brutal. Será rookie del año sin ninguna duda. Como parte del traspaso que mandó a Tina Charles a la Gran Manzana, aterrizó en Connecticut el pick #4, Alyssa Thomas. Debe mejorar en defensa y aumentar sus recursos ofensivos, pero su potencial es enorme. Con el pick #11, las Sun seleccionaron a la exDuke Chelsea Grey, una interesantisima base que se perderá esta temporada para completar su rehabilitación -operación de rótula a principios de año-. Y por último, la exKentucky DeNesha Stallworth -cortada recientemente por la franquicia.
NBA/Getty Images
Katie Douglas, en su regreso a Connecticut, deberá asumir el rol de líder absoluta del equipo –sobre todo sin Asjha Jones-. Es uno de los fichajes estrella de la temporada. Dará consistencia al perímetro y su experiencia será vital para llenar ese vacío de liderazgo que dejan Charles y Lawson. Ojo, eso sí, a su estado físico. La renovación de Hightower, junto con la incorporación de Bentley y la propia Douglas, dejan –a priori- un backcourt muy equilibrado y con bastantes variantes ofensivas y defensivas. Por dentro, la nueva camada de interiores liderada por Chiney y Kelsey Bone -junto con la renovación de Griffin y la presencia de Kayla Pedersen y Kelley Cain- palian la salida de Tina y Bass. Me ha sorprendido que, con lo bien que se han movido las Sun desde los despachos, no hayan podido colocar a una Renee Montgomery que lleva dos años absolutamente nefastos. Si Gray hubiese estado bien físicamente, seguramente Renee no estaría en el equipo. Ahora, con Kalana Greene fuera del equipo, aumenta su valor en el roster. Lástima que Asjha Jones se vaya a perder la temporada tras sufrir una lesión en el tendón de Aquiles a finales de 2013. Hubiese sido un buen referente para las novatas y su experiencia hubiera ayudado mucho.

Anne Donovan, sin presión, con paciencia y con trabajo, puede hacer que Connecticut ponga un poco de picante en la pelea por el Playoff en el Este. No hay grandes expectativas y eso puede jugar a favor de las Sun.

sábado, 1 de junio de 2013

Tulsa Shock: Skylar, qué bueno que llegaste


Tulsa es un equipo que cae bien. Caen simpáticas. En su corta experiencia –aterrizaron en la liga en 2010- en la competición las ha pasado canutas. Su media de victorias por temporada asciende a 6. Hace dos años establecieron el récord negativo de balance en una temporada sumando tan sólo 3 victorias y la friolera de 31 derrotas. El año pasado ya se atisbó una leve mejoría, llegando a las 9 y abandonando el último puesto del Oeste en detrimento de las lesionadas Mercury. Vale que en condiciones normales de presión y temperatura hubieran ocupado de nuevo el farolillo rojo, pero…

Tampoco se le podía exigír mucho al equipo. Las cosas de palacio van despacio; el proyecto tenía que ir ganando consistencia poco a poco. Pero parece que este año se ha dado un paso definitivo en cuanto al asentamiento de dicho proyecto, y es el establecimiento de la piedra angular sobre el que éste va a girar: Skylar Diggins. La bellísima exbase de Notre Dame llega a las Shock para ser la referencia del equipo, la líder. Una líder avalada por un periplo universitario inmaculado y por tener ese halo de seguridad y de confianza propios de un comandante en jefe al que todo el mundo respeta y venera. Y a pesar de su juventud y de estar en su año rookie, Skylar va a mandar en pista desde el primer día.  


Ivory Latta y Temeka Johnson se han marchado, con dirección Washington y Seattle respectivamente, en un claro gesto de la franquicia que demuestra su plena confianza en Diggins y en que ella sea el vértice sobre el que gire la historia futura de este equipo. Pero no sólo de Skylar va a vivir Tulsa, ni mucho menos. Hay dos regresos que son importantísimos para la plantilla: Tiffany Jackson-Jones y Liz Cambage. La primera no pudo disputar ningún partido el año pasado y la segunda ha dado por finalizado su año sabático por tierras chinas -36 pts y 11 rebs de promedio en la liga China, embolsándose 400.000 $- y volverá a ser la referencia interior de las Shock.

Sí, vale que las jugadoras que mantuvieron al conjunto de Gary Kloppenburg la pasada campaña –Latta y Johnson- ya no están. Sin embargo, el coach se encuentra ahora a un equipo mucho más compensado y, claramente, con más potencial. A Latta y Temeka las han sustituido Diggins y Candice Wiggins, que se unirá a otras dos exjugadoras de Stanford como Kayla Pedersen y otro de los flamantes fichajes junto con Wiggins: Nicole Powell. A esto hay que sumarle los regresos de Jackson-Jones y Cambage, que junto con Glory Johnson completan un juego interior de muchos quilates. Sumemos a la también rookie Angel Goodrich, Riquna Williams y Roneeka Hodges por fuera, además de Jennifer Lacy, y tendremos un equipito muy aseado y bien avenido, con más posibilidades de las que pueda parecer a simple vista.

En el Este, este equipo lucharía por entrar en Playoff. En el Oeste será más complicado. Todo dependerá de la manera en la que los regresos y las nuevas caras se vayan ensamblando, aunque arrebatar una plaza en post-temporada a Mercury, Lynx, Silver Stars y Sparks se antoja demasiado utópico. A pesar de todo, puede ser un buen año. Un año en el que la ciudad se vuelque con el equipo, en el que el BOK Center sea una fiesta en cada partido y deje de ser ese pabellón semivacío jornada tras jornada. En la que el equipo sea capaz de pelear los partidos hasta el final y no baje los brazos en cuanto el rival se marche. 

En definitiva, que demuestren al mundo entero, y a ellas mismas, que los días de ver a Tulsa abajo en la clasificación pueden llegar a su fin, que esto es el principio de un proyecto con una pinta estupenda que con trabajo y esfuerzo puede culminar en, quien sabe, la disputa de una serie de Playoff más pronto que tarde. Aunque bueno, lo mejor es que, ganen o pierdan, todos seguiremos siendo, al menos un poquito, de las Shock. Qué bueno que llegaste, Skylar.